La Abogacía del Estado concluye que esta administración «no tiene competencias para intervenir».
El equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Nerja ha abierto diligencias para ver qué sucedió en el entierro del que fuera ministro franquista José Utrera Molina, donde un grupo de personas entonaron el «Cara al sol» y lanzó gritos de exaltación del dictador Francisco Franco y del fundador de La Falange José Antonio Primo de Rivera.
Así lo han señalado a Europa Press fuentes de la Subdelegación, quienes han apuntado que se ha remitido información a la Dirección General de Memoria Histórica de la Consejería de Cultura de la Junta sobre las gestiones realizadas, en respuesta al escrito recibido desde dicho departamento solicitando saber qué medidas se iban a realizar al respecto.
Una vez que la Subdelegación en Málaga recibió dicho escrito, se solicitaron informes tanto a la Guardia Civil como al Ayuntamiento de Nerja, así como a la Abogacía del Estado, con el fin de recabar datos.
En cuanto a la Abogacía del Estado, las fuentes han señalado que según lo informado por ésta se considera que los hechos parecen haberse desarrollado en el marco de «un acto que pertenece al ámbito privado», sin que consten que se produjera alteración de la seguridad ciudadana, salvo que de la comprobación de los hechos se extraiga otra cosa.
Sobre una posible vulneración del artículo 32 de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, a la que también se aludía en el escrito, la Abogacía del Estado concluye que esta administración «no tiene competencias para intervenir» al amparo de la Ley de Memoria Histórica de ámbito nacional, han indicado; mientras que las actuaciones que contemple la legislación andaluza «deben llevarse a cabo por la Junta de Andalucía».
Durante el sepelio, al que acudieron amigos y familiares de Utrera Molina, como el exministro Alberto Ruiz-Gallardón, yerno del finado, un pequeño grupo de personas, en su mayoría hombres, entonaron el himno de la Falange (el Cara al sol) mientras hacía el saludo fascista con el brazo alzado a la salida del ataúd de la iglesia.




