Tres décadas después de su primera intervención en Nerja
El Museo de Nerja mantiene abierta hasta el próximo 20 de septiembre la exposición «Formas en Diálogo», una muestra que recupera la relación de la artista María Belén Morales con Nerja y reúne una selección de dibujos, collages y esculturas realizados entre 1994 y 2004.
Comisariada por Caroline Krabbe, la exposición constituye un homenaje póstumo a una de las figuras destacadas del arte abstracto español, cuya obra encontró en el hierro y en la abstracción geométrica una forma de expresión propia.
La relación de Morales con Nerja se remonta a 1994, cuando entre el 5 de marzo y el 1 de abril presentó una exposición que llevó su obra más allá de una sala convencional. La propuesta ocupó dos espacios diferentes: la Sala Municipal de Arte, donde mostró sus collages «Serenidad volcánica de Lanzarote», y el Balcón de Europa, escenario de sus esculturas monumentales «Evocación a un vuelo volcánico de Clavileño».
Aquella intervención estableció un diálogo entre las formas escultóricas de la artista y el paisaje mediterráneo de Nerja. La propuesta fue recogida por la prensa especializada y el periódico SUR publicó el 13 de febrero de 1994 un artículo de Julián Sesmero titulado «Simples, hermosas formas», en el que destacaba la sencillez y belleza de sus creaciones y su relación con la naturaleza.
Tres décadas después, «Formas en Diálogo» recupera aquella experiencia y permite acercarse a la evolución de la artista durante una etapa fundamental de su trayectoria. Entre las obras presentes se encuentra «Alfil», vinculada a las montañas de Sierra Almijara.
La exposición incorpora además medidas de accesibilidad, con esculturas táctiles, cartelas en braille y una guía de lectura fácil.




