Un hallazgo abre una nueva vía para la geología
La Cueva de Nerja vuelve a situarse en el foco de la investigación científica con un hallazgo que aporta nuevas evidencias sobre uno de los grandes interrogantes de la geología: cómo se forman la dolomita y la magnesita en condiciones de baja temperatura.
Según informa Cadena SER, investigadores de la Universidad de Granada, el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra y la Universidad de Málaga han identificado por primera vez en un entorno natural unas fases minerales que actúan como paso previo a la formación de estos dos minerales. El descubrimiento se ha realizado en los depósitos conocidos como “moonmilk” de la Cueva de Nerja.
La investigación forma parte de la tesis doctoral de Sarah Bonilla-Correa, estudiante de doctorado de la Universidad de Granada, dirigida por las profesoras Encarnación Ruiz-Agudo y María Pilar Asta Andrés. El equipo ha estudiado los depósitos de “moonmilk”, un material blanco y blando presente en algunas cuevas y compuesto principalmente por minerales carbonatados.
La dolomita y la magnesita son minerales carbonatados muy abundantes en la Tierra, pero su formación natural a bajas temperaturas continúa siendo una cuestión pendiente para la comunidad científica. Es el conocido como “Problema de la Dolomita”, debido a la dificultad de reproducir en laboratorio procesos que sí se producen de manera natural.
A través de técnicas avanzadas de microscopía y análisis mineralógico, además de experimentos realizados en los sincrotrones ALBA, en España, y SOLEIL, en Francia, los investigadores observaron en la naturaleza compuestos amorfos de carbonato de magnesio y de carbonato de calcio y magnesio.
Estos compuestos todavía no presentan una estructura cristalina, pero pueden actuar como una fase intermedia antes de convertirse en minerales. Los resultados obtenidos indican que, en las condiciones naturales de la Cueva de Nerja, evolucionan hasta formar magnesita y dolomita.
El hallazgo plantea así que estos minerales podrían no formarse directamente como cristales, sino comenzar a partir de una fase amorfa que posteriormente se transforma. Para los investigadores, esta observación proporciona nuevas claves para comprender la formación de estos minerales en ambientes naturales de baja temperatura.
La investigación ha contado con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Junta de Andalucía, la Universidad de Granada y la Unidad Científica de Excelencia UCE-PP2016-05.
Fuente: Cadena SER.




