El evento transcurrirá durante al próximo domingo 21 de septiembre, a partir de las 8:30 horas.

Desde hace 4 años, el Ayuntamiento de Nerja organiza junto a la agrupación de Protección Civil y la conserjería de Medio Ambiente y Limpieza, una jornada para la retirada de basura del rìo Chillar-Los Cahorros.
Esta iniciativa fue propuesta por el voluntario de Protección Civil, Sergio Casanova, quien explica que ‘la idea surgió tras varios años realizando rescates en esa zona, algo bastante habitual, y siempre que acudía, recogía la basura que me encontraba’.
Según el voluntario, cada vez había más restos y era más difícil la retirada de residuos, ‘a veces nos juntábamos un grupo de amigos e íbamos a acondicionar la zona, llegando a sacar 38 bolsas de basura’, señala a este medio.
Fue esto lo que motivó a Casanova a presentar, hace cuatro años, esta propuesta, que en su tercera convocatoria reunió a 50 personas. ‘Y para esta ya se han inscrito unas 30’, confirma el voluntario.
A diferencia de otras ediciones, este año los participantes tendrán que concentrase en el aparcamiento de calle Mirto, a partir de las 8:30 horas, en vez de en el recinto del mercadillo como se ha venido haciendo hasta ahora, según ha afirmado la concejala de Protección Civil, Inocencia Quintero.
En cuanto a la jornada, los ciudadanos que intervengan podrán hacerlo a través de dos itinerarios atendiendo a sus cualidades físicas. El primero, que arranca en el Collado del Apretadero tiene mayor dificultad debido a las condiciones del terreno.
Este tramo requiere de participantes con buena preparación física. ‘A pesar de ello, la semana previa a la limpieza hemos aclimatado el tramo para que sea menos peligroso’, explica Casanova.
La segunda vía es menos exigentes e incluso pueden acudir familias con niños, ya que se puede regresar al punto de partida sin ningún tipo de problema. El voluntario ha resaltado que ‘la gente debe acudir con calzado cómodo y práctico, no con zapatillas de playa, para mayor seguridad, y recuerda la necesidad de llevar agua y comida, así como gorras u otras prendas que protejan la cabeza del sol.
Para concluir, Sergio Casanova explica que ‘se trata de un acto de civismo, no es solamente respetar a la naturaleza, sino de intentar crear valores de respeto al medio ambiente, que se deberían de trasladar a la calle, cuando vemos que alguien tira un papel al suelo o no recoge los excrementos de su perro’.




