La campaña empezará con la petición de que los niños no tengan que hacer deberes en casa al menos durante los fines de semana de noviembre.
La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa), mayoritaria en la escuela pública, ha lanzado este jueves un llamamiento a los progenitores y a los maestros para que hagan boicot a las tareas escolares.
El 48,5% de los padres de la escuela pública consideran que los deberes de los hijos afectan de forma negativa a su vida familiar, según un estudio de Ceapa, que ha emprendido una campaña para acabar con las tareas escolares en casa.
Este es, ha subrayado José Luis Pazos, presidente de la Ceapa, solo un primer paso para la desaparición «en su totalidad» de las tareas escolares, que en muchos países están reguladas por ley, cuando no suprimidas. Aquí, la complicidad de los profesores va a ser determinante. Si al final no fuera así, las familias se negarán a que sus hijos los hagan. Y los lunes, ha agregado Pazos, los padres entregarán en el colegio un documento explicando los motivos por los que los hijos no los han hecho.
Este boicot se fundamenta en los resultados de un estudio elaborado por la propia entidad, con respuestas de 1.748 padres y 472 menores participantes en el informe durante el primer semestre de este año. Un 20,24% de los progenitores indican que los alumnos dedican más de dos horas diarias a los deberes, lo que suponen más de 10 horas a la semana, es decir bastante más tiempo que las seis horas y media calculadas por la OCDE para los estudiantes españoles.
El 39,44% denuncian que los deberes entran en conflicto a menudo con las necesidades de los niños, mientras que cuatro de cada 10 alumnos piensan que las tareas impuestas por el colegio no respetan su tiempo de jugar y descansar. El 65,67% aseguran que no hacer los deberes les perjudica, porque les supone una mala calificación en la escuela. La campaña se llama «En la escuela falta una asignatura: mi tiempo libre».




