El objetivo es acabar con la economía sumergida en el sector servicios y la construcción.

La Junta de Andalucía ha puesto en marcha una nueva campaña de inspecciones de trabajo sorpresa en la provincia, en colaboración con el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, para comprobar que las empresas cumplen con las leyes laborales, evitar las contrataciones irregulares y los trabajadores sin contrato.
La hostelería, el comercio y la construcción serán principalmente los sectores objeto de vigilancia y los inspectores aplicarán de manera taxativa sanciones administrativas y económicas, llegando en algunos casos hasta los 6.000 euros, en caso de destapar casos ilícitos.
Además, la Inspección de Trabajo no solo se ceñirá a la comprobación de los contratos sino que investigará las condiciones de trabajo, seguridad social, prevención de riesgos laborales y la integración de personas con discapacidad.




