El gobierno local niega una venganza política y recuerda que el alcalde ha luchado por el Museo de la Cueva.

El gobierno municipal ha salido al paso de las últimas declaraciones del Partido Socialista nerjeño en las que apuntaban que el despido del conservador de la Cueva, Antonio Garrido, había sido una venganza política’, recomendándole al portavoz, Luis Peña, que antes de opinar sobre un tema, se informe sobre el mismo y de esta forma no hablará desde el desconocimiento y no engañará a la opinión pública’.
Desde las filas del PP han indicado que con su intervención el PSOE constata que anda perdido, dando palos de ciego y opinando sobre temas sin tener un mínimo conocimiento de los mismos, ya que los propios componentes de la Junta Plenaria que representan a la Junta de Andalucía en la Fundación, llegaron a reconocer que el conservador no podía seguir formando parte de los órganos de gobierno de la institución y que la falta cometida no podía quedar impune’.
Además, los populares han manifestado que así se corrobora una vez más la creencia que tenían algunos, en otros tiempos, de que la Cueva era el cortijo del gerente y las críticas vertidas en su día por la nefasta gestión de la anterior gerencia, la cual ha quedado demostrada, nada tienen que ver con la manifiesta deslealtad del hasta ahora conservador hacia la propia Fundación’, apuntan desde el gobierno local y recuerdan que José Alberto Armijo ha luchado por el Museo haciendo en su día la propuesta y cediendo el suelo.




