Asimismo, piden al nuevo gobierno municipal que incluya una auditoría de la acción de gobierno del PP durante los últimos veinte años.

El Partido Progresista Nerjeño ha denunciado repetidamente la presunta corrupción en el urbanismo nerjeño y afirman que de ello hay suficientes pruebas documentales que obran en los archivos municipales. Se pronuncian, asimismo, en todo lo relacionado con la contratación de obra pública municipal.
El PPN ha interpelado a los anteriores gobiernos municipales en relación a las adjudicaciones de concesiones municipales como por ejemplo los merenderos, la explotación de la ciudad deportiva, el servicio a aguas, etc. Y han hablado en más de una ocasión del presunto 10%.
«Todo ha caído siempre en saco roto y ahora nos enteramos de esta sustracción de documentación, complementada, parece ser, con la destrucción o sustracción también de discos duros de algunos ordenadores», declaran desde el partido.
Desde que inició su andadura el nuevo gobierno municipal, el PPN ha insistido en la necesidad de iniciar procesos de investigación en torno a determinados expedientes de urbanismo, de contrataciones, de adjudicaciones y «siempre nos hemos topado con el ¡no puedo, no puedo, no puedo! y mira por donde han dado lugar a que alguien más listo, intuimos que de forma muy interesada, quizás haya hecho desaparecer todo lo relacionado con todos o algunos de ellos», han manifestado.
El Partido Progresista Nerjeño espera y desea, que este hecho no se quede sin aclarar y que, por el contrario, se siga una investigación que permita reunir las suficientes pruebas incriminatorias que permitan descubrir e incriminar a sus autores y, sobre todo, que permitan llegar al cerebro de este robo y que se aclare el fin perseguido con esta sustracción de documentación.
Desde el partido piden al grupo de gobierno actual que «despierte de una vez, que tome las riendas de la política municipal y que dentro de esa actividad política incluyan la auditoría de la acción de gobierno del PP durante los últimos veinte años. El poder absoluto, sea del signo político que sea, está más que comprobado que es un elemento anexo a la corrupción y además te permite la osadía de ser arrogante y prepotente y esos humos es preciso bajárselos al PP local utilizando, ante todo, argumentos políticos».




