Aguilar recuerda el ‘espantoso ridículo de Sandra Jimena al anular el mercadillo navideño y la pista de patinaje.

El Secretario de Organización del PSOE de Nerja, José Antonio Aguilar Fernández, ha deseado en nombre de su formación éxitos profesionales a Antonio García en su nueva etapa laboral, tras haber renunciado a su acta de concejal en el Ayuntamiento de Nerja el pasado mes de diciembre.
‘Ojalá tras su contrato vengan uno, mil y más de un millón de empleos para esa enorme cantidad de jóvenes que, como él, están enormemente preparados y que este inútil e ineficaz gobierno tiene aparcados en la desesperanza’, indica el socialista.
Al margen de los motivos aducidos, Aguilar cree que García ha sido ‘una persona que, a lo largo del tiempo que ha ejercido como concejal, ha venido demostrando que tiene capacidad de razonamiento y que es capaz de adoptar y además de hacer valer sus decisiones’.
A pesar de ello, el socialista tacha de ‘inusual’ el binomio formado por ‘un concejal con capacidad de razonar y el señor Armijo, por no decir que está extinto en el actual grupo de gobierno’. Asimismo cree que el alcalde ‘arrincona e invita a marcharse a cualquier elemento díscolo. Desde su plano superior, desde su egolatría, desde su percepción de insustituible no tolera que nadie le haga sombra u ose mostrar mayor capacidad que él’.
En este sentido, José A. Aguilar ha puesto como ejemplo el anuncio realizado por la concejala Sandra Jimena en relación a la anulación del mercadillo navideño en plaza de España y la pista de hielo. ‘No hay nada más que recordar el espantoso ridículo que ha hecho al anunciarlo a bombo y platillo para quedarse sólo en eso, en el bombo y en el platillo, y en la nula capacidad de mantener sus argumentos frente a Armijo’.
Finalmente, el socialista acusa al alcalde de ‘ningunear’ a sus concejales y tener siempre la última palabra. Esto se lo tienen bien aprendido longevos como José Miguel García, quienes por el módico sueldo de 2.100 euros por catorce pagas al año, hacen de palmeros o de lo que sea necesario para no incomodar al elemento alfa. Este panorama perdura ya demasiado en el tiempo, estamos convencidos de que la hora del cambio ha llegado, se avecina un mayo Arrabal’, concluye.




