Los socialistas creen que la Fundación de la Cueva preferirá indemnizar al conservador antes que readmitirlo.

El PSOE de Nerja mantiene que el despido del conservador de la Fundación Cueva de Nerja, Antonio Garrido, fue un acto de represalia política por ‘haber ayudado al anterior gerente, Ángel Ramírez, a sacar proyectos adelante como el Museo, la Pasarela de Maro, mejoras de las instalaciones de la Cueva de Nerja, etc.’.
Los socialistas consideran que este hecho es ‘una muestra más de la actitud de Armijo, como vicepresidente de la Cueva de Nerja y responsable de la Comisión Delegada, de reducir los derechos de los trabajadores y aplicar una política dura e intransigente para aquellos que no le sigan el juego’.
Cabe recordar que el trabajador denunció a la Fundación por despido improcedente, siendo ésta condenada por un juzgado a readmitirlo en su puesto de trabajo o indemnizarlo con 86.903 euros.
‘Esperamos equivocarnos, pero mucho nos tememos que el sr. Garrido no sea admitido y se use la vía del despido improcedente, aún a costa de que suponga un desembolso económico importante para la Cueva. En este supuesto podría considerarse un caso más de asegurar intereses partidistas a costa del Erario Público’, concluye la agrupación local.




