En espera de un pupitre

por | Nov 14, 2010 | Noticias

El nerjeño Miguel, de tres años, aún no ha comenzado su primer curso escolar.

A pocas semanas de las vacaciones de Navidad, Miguel aún no ha pisado el aula. Para este pequeño de tres años su primer curso escolar aún no ha comenzado debido a los problemas surgidos a la hora de su escolarización. ‘Por asuntos laborales, se nos pasó el plazo de matriculación y cuando fuimos a inscribirlo ya no quedaban plazas en nuestros centros de preferencia’, asegura su madre, Encarni Reyes.

Según relata esta vecina, en los días posteriores fueron varios los colegios que aceptaron su solicitud ante posibles plazas vacantes, pupitres que ya han sido cubiertos. ‘Incluso, en uno de los centros admitieron a un alumno a pesar de haber presentado la matriculación después que nosotros’, argumenta Encarni.

Por su parte, la presidenta de escolarización de Nerja, Pilar Herrero, ha asegurado que el proceso ha seguido los parámetros que marca la normativa. ‘A la hora de asignar centro, además de otros requisitos, se tiene en cuenta aspectos como pertenecer al área de influencia del colegio. En este caso particular, la ley nos obligaba a otorgar la plaza a la otra familia’, afirma la presidenta, que ha añadido que tampoco pueden saturar centros habiendo colegios con plazas libres.

En este sentido, Encarni ha precisado que la única solución que le han aportado es que lleve a Miguel al colegio Fuente del Badén. ‘Por motivos de trabajo, me es imposible llevar a mi hijo todos los días a este centro. Mi marido trabaja y yo no tengo coche para desplazarme’, afirma la madre, que ha remarcado que su hijo necesita una atención más especializada ya que sufre un problema en el habla. ‘Todos los centros de la localidad están en las mismas condiciones. Contamos con profesor de apoyo y un logopeda’, mantiene Herrero.

Con vistas al próximo curso, la presidenta de escolarización ha precisado que, normalmente, quedan vacantes e incluso, debido a la unificación de aulas, el número de plazas se amplía en seis. ‘No pienso resignarme, incluso, si es necesario, me presentaré todos los días a las puertas de los colegios. Mi mayor miedo es que el año que viene nos encontremos en las mismas circunstancias’, teme Encarni.


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