La madrugada del sábado 24 de octubre pasaremos del horario de verano al de invierno y a las 3 volverán a ser las 2.

Los españoles, así como el resto de ciudadanos de la Unión Europea, podremos dormir una hora más este fin de semana. En la madrugada del sábado 24 al domingo 25, se retrasa una hora el reloj y a las 3 volverán a ser las 2.
De este modo se pone fin al horario de verano y se da comienzo al de invierno, una medida que permite disfrutar, además de una hora más de sueño, de una hora más de luz natural, ahorrando así en el consumo energético.
Durante el horario de verano se produce un mayor aprovechamiento de la luz del día y se reduce el consumo de luz artificial. Así, para no desaprovechar las horas de sol de la mañana y obtener un ahorro, avanzamos la hora. En cambio, mantener durante el invierno el horario de verano no compensaría el consumo adicional que resulta de tener que iluminar una hora más de oscuridad por la mañana.
Esta medida se aplicó primera vez en 1974 cuando la UE obligó a todos sus países miembros a cumplir el cambio de hora, aunque no fue hasta 1987 cuando se creó una directiva comunitaria que se ha ido actualizando cada cuatro años desde entonces.




