La Guardia Civil localiza el cuerpo en una zona de difícil acceso entre Nerja y Torrox
El dispositivo de búsqueda activado tras la desaparición del británico Lain Stanley ha concluido con el peor desenlace. El hombre, de 79 años, fue localizado sin vida este miércoles al mediodía en un paraje abrupto situado en la zona de Ladera del Mar, próximo al término municipal de Torrox.
Según informa el periodista Eugenio Cabezas en Diario SUR, el cuerpo apareció en un área de barrancos y antiguos bancales abandonados, un entorno de difícil acceso frecuentado por senderistas pero con tramos de notable desnivel.
Hasta el lugar acudieron efectivos de la Guardia Civil y servicios sanitarios, que confirmaron el fallecimiento. Posteriormente se personó la autoridad judicial para proceder al levantamiento del cadáver. En la inspección inicial no se detectaron indicios de violencia. Será la autopsia la que determine oficialmente las causas del fallecimiento, aunque la hipótesis que manejan los investigadores apunta a una muerte natural.
Stanley residía en Nerja desde hacía algunos meses junto a su esposa, quien denunció su desaparición el 12 de febrero. La última vez que fue visto, el 11 de febrero alrededor de las 14:00 horas, se encontraba en las inmediaciones del Hotel Perla Marina tras salir de su vivienda en la avenida Antonio Ferrandis ‘Chanquete’.
Tal y como publicó Diario SUR días atrás, el desaparecido no tenía enfermedades conocidas que limitaran su movilidad y había dejado en su domicilio tanto el móvil como el pasaporte. En el momento de su desaparición vestía pantalón vaquero negro, camisa y chaqueta azul.
Durante la búsqueda se analizaron distintas líneas de investigación. Entre ellas, la declaración de un taxista que afirmó haberlo trasladado hasta Torrox el viernes a mediodía, extremo que no pudo confirmarse tras las comprobaciones realizadas por los agentes. Asimismo, se revisaron grabaciones de cámaras de seguridad y se recabaron testimonios para reconstruir sus últimos movimientos.
La noticia ha generado una fuerte conmoción entre la comunidad británica residente en la zona oriental de la provincia, que había difundido activamente su imagen en redes sociales con la esperanza de localizarlo.
La investigación permanece abierta hasta conocer los resultados forenses.
FUENTE: Eugenio Cabezas para Diario SUR




