El dueño del mítico restaurante de Calahonda acusa al Ayuntamiento de expropiar la parcela.

Jean Pierre Torriglia, dueño de ‘El Papagayo’, ubicado en la playa de Calahonda, ha querido hacer público su malestar ante la posibilidad de que este mítico rincón de ocio y buena comida en Nerja, no vuelva a abrir sus puertas nunca más.
‘El Ayuntamiento ha cambiado la calificación del suelo donde está el restaurante y, según parece, quiere expropiar al dueño de la parcela pagándole una indemnización, algo que me afecta directamente. Aunque el dueño del terreno no soy yo, tengo un traspaso firmado hasta 2019’, explica.
Torriglia critica la gestión del Consistorio, ya que lleva cerrado desde octubre de 2014 y no le ha sido comunicado el posible cierre hasta unas semanas antes de abrir para comenzar la temporada. ‘Pago un alquiler de 2.500 euros al mes, casi 3.000 con el I.V.A, y después de estar pagando durante todo el invierno me dicen que no voy a poder abrir, cuando creo que lo sabían desde hace mucho tiempo’, lamenta el propietario del bar.
Asimismo, Jean Pierre Torriglia acusa al Ayuntamiento de incumplir un acuerdo verbal que tenían referente al saneamiento y a la música en directo. ‘Ellos me permitían hacer actuaciones en directo, si yo dejaba que los residuos de los baños que hay en la playa se derivaran a mi pozo negro. Para mi asombro, en octubre, a una semana de cerrar el bar tras el verano, la Policía me multó con 6.000 euros por ruido, a pesar de que no había ninguna denuncia vecinal’, explica.
En este sentido, el dueño de ‘El Papagayo’ ha continuado añadiendo que después de la multa, ‘vino una inspección y me dijeron que no podía abrir el bar este año porque los metros construidos no corresponden a los metros marcados en los planos del año 1967, aun teniendo una licencia en vigor desde 2010’.
Jean Pierre Torriglia siente que le han tendido una trampa. ‘Si esto hubiera pasado en 2019 cuando termino el contrato, me hubiera ido sin problemas, pero parece que al Ayuntamiento le interesa mucho la parcela, y les ha entrado la prisa para mandarme a la policía, después de más 25 años’.
El cierre de ‘El Papagayo’ no solo supondrá la pérdida de uno de los estandartes en lo que a oferta de ocio y restauración se refiere en el litoral nerjeño, sino que además supondrá la pérdida de más de diez puestos de trabajo.




