Urgente llamado a proteger el litoral
Las playas de Nerja, reconocidas por su belleza y valor turístico, enfrentan un problema creciente: la contaminación química en el Mediterráneo. Según un reciente informe de GENA, la flora y fauna marina están siendo amenazadas por una combinación de microplásticos, nanopartículas, vertidos industriales, salmueras y contaminación acústica.
Los microplásticos, que conforman el 95% de los residuos flotantes en el Mediterráneo, llegan a las costas de Nerja a través de corrientes marinas y actividades humanas. Este problema se intensifica en la temporada alta de turismo, cuando la cantidad de residuos en las playas puede aumentar considerablemente.
Asimismo, las nanopartículas invisibles son absorbidas por organismos marinos, afectando la cadena alimentaria. Este fenómeno tiene implicaciones directas en la calidad de los productos marinos consumidos en la región. Por otro lado, la contaminación acústica generada por el tráfico marítimo y actividades recreativas impacta negativamente a especies clave como los cetáceos y peces, alterando sus patrones de comportamiento y reproducción.
GENA subraya la urgencia de actuar para preservar este entorno natural. Las soluciones incluyen refuerzo en la limpieza de playas, mejor gestión de residuos y campañas educativas dirigidas tanto a turistas como a residentes. Además, se plantea la necesidad de regular actividades en el litoral que contribuyen al deterioro del medioambiente.
Nerja, como destino emblemático de la Costa del Sol, enfrenta un desafío crítico. Proteger sus playas y biodiversidad no solo es esencial para el turismo, sino también para el equilibrio ambiental del Mediterráneo.




