El Resucitado no pudo ser procesionado por primera vez en casi medio siglo debido a la lluvia.

Los últimos pasos de la Semana Santa nerjeña ponían fin a varios días de devoción y recogimiento en los que han participado miles de nerjeños, nerjeñas, turistas y residentes acompañando a las cofradías y sus tronos por las calles del municipio.
El sábado estuvo marcado por el silencio y la solemnidad de la procesión del Santo Entierro y María Santísima de los Dolores, paso que contó con un gran cortejo formado por la Banda Municipal de Música de Nerja, la Banda Municipal de Cornetas y Tambores San Miguel Arcángel, la Agrupación Musical La Pollinica’ de Marbella y numerosas mujeres vestidas de luto y mantilla, además de las saetas de Nuria Morillo y Miguel Ángel Fernández.
Margot Iranzo, una de las hermanas de la cofradía del Santo Entierro encargada de los bordados y enseres, fue la responsable de dar el toque de honor al trono, mientras que el alcalde de Nerja, José Alberto Armijo, fue el encargado de darlo en el trono de María Santísima de los Dolores.
Los fieles de Nuestro Padre Jesús Resucitado y María Santísima de la Asunción vivieron momentos de tristeza al ver como las imágenes eran llevadas de nuevo a su templo al empezar a llover justo cuando iban a comenzar el recorrido.
El hermano mayor de la cofradía de El Resucitado, Manuel Martín, lamentó lo ocurrido ya que era la primera vez en 48 años que se veían obligados a suspender la procesión por la lluvia y agradeció el trabajo realizado por todos las hermanas y hermanos, por la Junta de Gobierno y por las personas que adornaron las calles de Nerja para la ocasión.
A pesar de ello, los toques de honor sí pudieron realizarse a manos de Paloma Paloma, hija del pintor nerjeño recientemente fallecido, en el trono de la Cruz. El hermano mayor de Jesús Nazareno dio el toque de honor de Jesús Resucitado y Ana Martín, autora del cartel de El Resucitado, fue la encargada de dar el toque de honor en el trono de la Virgen.




