Los descubridores de la Cueva celebran el 56 aniversario de su hallazgo visitándola

por | Ene 13, 2015 | Noticias

Armijo reivindica su apuesta de que la presidencia de la Fundación recaiga sobre el alcalde, ‘sea yo u otra persona’.

Francisco Navas, José Torres y los hermanos Miguel y Manuel Muñoz, acudieron este lunes a la Cueva de Nerja para conmemorar el 56 aniversario de su hallazgo. Los descubridores estuvieron acompañados de sus respectivas esposas, Rubén Barbero, hijo del compañero fallecido José Luis Barbero, así como el vicepresidente primero de la Fundación, José Alberto Armijo, y el gerente de la misma, Ángel Ruiz.

Desde hace años, estos mareños celebran el aniversario de su prolífica expedición reuniéndose en la gruta, y han anunciado que seguirán realizando visitas a centros educativos para que este trocito de historia que se extiende hasta nuestros días no quede en el olvido, todo ello a través de actividades organizadas por la Fundación Cueva de Nerja y coordinadas por Rubén Barbero.

Por su parte, José Alberto Armijo hacía hincapié en la relevancia del aniversario y la deuda permanente que tiene el municipio con los descubridores, ‘debemos darle importancia a una fecha clave para lo que ha sido el devenir y el futuro económico y turístico de nuestro pueblo’, añadía.

Además, el regidor nerjeño aprovechó la ocasión para reivindicar su propuesta de que la presidencia de la Fundación recaiga en el alcalde de Nerja, ‘independientemente de que sea yo u otra persona’, y concluyó apuntando que es necesario que las administraciones que forman la institución alcancen dicho acuerdo.

Desde la Fundación recuerdan que el hallazgo de la Cueva de Nerja se produjo el 12 de enero de 1959. Cinco jóvenes se adentraron por la torca de la mina del cementerio, siguiendo a una bandada de murciélagos que salían de una estrecha grieta de la pared de esta cavidad. Dicha hendidura les condujo hasta un estrecho pasadizo, denominado desde entonces Conducto del Descubrimiento y que desembocaba en la que hoy se conoce como Sala de la Cascada o del Ballet.

Impresionados tras iluminar con su linterna la gran maravilla geológica que constituía ese espacio inicial de la gruta nerjeña y mientras oían el batir de alas de miles de murciélagos que los acompañaban en su aventura, una mezcla de temor y emoción les embargaba. No tardaron en alcanzar nuevos rincones y tomar conciencia de la importancia de su hallazgo.

En este punto, avanzaron hasta llegar a la Sala de los Fantasmas, donde descubrieron dos esqueletos humanos. El miedo les hizo abandonar aquí su aventura. Días más tarde, regresaron a la gruta, esta vez acompañados por dos de sus maestros, quienes dieron fe de la veracidad del descubrimiento.

 

 

Archivos