Siete tronos en miniatura recorren las calles del municipio en una entrañable procesión protagonizada por los más pequeños
Nerja ha vivido una jornada muy especial con la celebración de su procesión de tronillos, una tradición muy arraigada que cada año cobra más fuerza. En esta edición, hasta siete tronos en miniatura recorrieron las calles del municipio, portados con orgullo por niños y niñas, que se convirtieron en los auténticos protagonistas de la Semana Santa nerjeña.
La actividad, cargada de emoción y simbolismo, permite que los más pequeños vivan desde dentro una de las celebraciones más importantes de la localidad, heredando y manteniendo vivas nuestras costumbres.
Familias, vecinos y visitantes se volcaron con esta entrañable procesión, que une fe, cultura y tradición, sembrando el relevo generacional de las cofradías y hermandades nerjeñas.




