Un fin de semana marcado por la convivencia popular
Maro vivió este fin de semana con intensidad y arraigo la festividad de San Antón, una de las citas más queridas del calendario local, que volvió a llenar el pueblo de tradición, convivencia y ambiente festivo.
Las celebraciones arrancaron el viernes por la tarde con el encendido de medio centenar de lumbres repartidas por distintos puntos del municipio. El fuego, la gastronomía popular y la música crearon un ambiente especial que invitó a vecinos y visitantes a compartir una noche marcada por la tradición y el encuentro.
El sábado comenzó con la solemne misa en honor al patrón de los mareños, celebrada en la iglesia y acompañada por representantes municipales, la alcaldesa pedánea y la Junta de Festejos. Tras el acto religioso, tuvo lugar uno de los momentos más esperados: la bendición de los animales a las puertas del templo.
A continuación, se entregaron los premios a las lumbres y la Plaza de Maro se llenó de música con las actuaciones de los grupos Alalba, Christian, Ángela Muñoz y la Agrupación Folclórica de Nerja y Maro, culminando la tarde con una chocolatada popular.
La noche estuvo marcada por la tradicional procesión de San Antón por las principales calles del pueblo, acompañada por las características ruedas de fuegos artificiales. El alcalde de Nerja, José Alberto Armijo, junto a la alcaldesa pedánea, Nuchi Moreno, y miembros de la Corporación Municipal, acompañaron al Santo durante el recorrido.
Las fiestas concluyeron con el concierto del grupo Requiebros en la carpa, además de nuevas actuaciones musicales y la sesión del DJ Manuel Moreno, poniendo el broche final a un San Antón vivido con orgullo y participación.




