
Fotografía: Lucía Muñoz Arrabal
Concentración emotiva en el Balcón de Europa
El corazón de Nerja latió ayer con fuerza en el Balcón de Europa, donde decenas de personas se reunieron en una concentración cargada de emoción y repulsa ante el genocidio que sufre el pueblo palestino en Gaza.
Bajo los arcos del emblemático mirador, se escucharon gritos que pedían justicia, dignidad y libertad. Voces que, lejos de apagarse con el viento del Mediterráneo, buscan abrir camino hasta los despachos donde se toman las decisiones, para sacudir conciencias y poner fin al exterminio que vive la población civil palestina.
La concentración no solo fue un acto de protesta, sino también de memoria y de humanidad. Vecinos y visitantes unieron su voz en un mismo clamor: que el sufrimiento del pueblo de Gaza no quede en silencio, que no se normalice lo inaceptable.
Entre pancartas, abrazos y miradas cargadas de impotencia, el mensaje fue claro: Nerja no mira hacia otro lado. Desde este rincón de la Costa del Sol, se envió un eco que pide el cese inmediato de la violencia y el respeto a los derechos humanos.
Las fotografías de Lucía Muñoz Arrabal capturaron la intensidad de un acto en el que la solidaridad se convirtió en un lenguaje común, recordando que la voz de los pueblos puede ser más fuerte que cualquier muro de indiferencia.




