La rápida intervención de los socorristas impidió que el bañista acabara golpeándose contra las rocas.

Un turista extranjero resultó rescatado, este pasado sábado, por el servicio de socorristas, tras obviar la bandera roja y adentrarse en el mar.
El temporal de levante obligó a prohibir el baño en toda la costa, donde el oleaje hizo incluso que la procesión marítima de la Virgen del Carmen tuviera que ser suspendida.
La rápida intervención de los socorristas impidió que el bañista acabara golpeándose contra las rocas.
La bandera roja en la playa indica la prohibición del baño. Se utiliza cuando el baño comporte un grave riesgo para la vida o salud de las personas, bien porque las condiciones del mar sean desfavorables o bien porque existan animales, elementos flotantes, contaminación u otras circunstancias.
Bañarse en las playas de cientos de municipios costeros con bandera roja, supone arriesgarse a ser sancionados con multas que van desde los 100 a los 3000 euros.




