Una llamada a la responsabilidad
En la operación, en la que se ha inspeccionado un total de 830 animales, se han detectado numerosas irregularidades en perreras, explotaciones ganaderas y refugios. Muchos de los animales se encontraban hacinados, con heridas graves o afectados por enfermedades como la sarna y la leishmaniasis. Además, se han hallado casos de mutilaciones ilegales y animales con impactos de bala o balines.
El operativo ha identificado 42 personas investigadas por delitos de maltrato y abandono animal, y se han contabilizado más de 540 infracciones a la normativa vigente. Entre ellas, 55 están relacionadas con la tenencia de animales potencialmente peligrosos.
Asociaciones al rescate
Los 195 animales rescatados han sido puestos bajo el cuidado de asociaciones y protectoras de animales, a disposición de las autoridades competentes. Solo en los casos menos graves, los animales han quedado bajo la supervisión de sus propietarios con un estricto control de las autoridades.
Colaboración y supervisión
Las actuaciones han sido llevadas a cabo por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), en coordinación con la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga. Además, se ha contado con la colaboración del Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga y el apoyo de protectoras y veterinarios de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía.
Una llamada a la responsabilidad
Este tipo de operaciones evidencian la necesidad de una mayor concienciación sobre el bienestar animal y el cumplimiento de la normativa vigente. Desde las autoridades, se hace un llamamiento a la ciudadanía para denunciar cualquier indicio de maltrato animal y contribuir a erradicar estas prácticas en la comarca.




