Los hechos tuvieron lugar este miércoles.
El joven, de unos 30 años, se encontraba a unos 150 metros de la orilla.
El conductor de la embarcación se percató de que había un gran número de personas en la orilla que estaban haciéndole gestos y reparó que, cerca de donde se encontraba, había un joven que, a duras penas conseguía mantenerse a flote.
Ayudó al joven a subir a la embarcación y rápidamente lo trasladó a la orilla, donde ya había llegado una patrulla de la Guardia Civil, tras el aviso de los familiares y otros bañistas, al teléfono de emergencias 112.




