Danzaora es un término que surge de la necesidad de definir un nuevo lenguaje en el mundo de la danza.

Austeridad y maestría son las notas dominantes de un espectáculo Danzaora’ que, en la inauguración de la 52 edición del Festival de la Cueva de Nerja, el día 12 de julio, ha congregado a un numeroso público en la gruta nerjeña, que se ha rendido a los pies de esta joven artista malagueña.
Acompañada de Eduardo Trassierra a la guitarra, José Ángel Carmona’ al cante y José Manuel y Miguel Ángel Ramos a las palmas y compás, Rocío Molina utiliza en su espectáculo una original mezcla de distintas escuelas artísticas como el flamenco, la danza clásica o los bailes populares que le aporta un sello distintivo y personal a su arte.
Además de ser el ´titulo del espectáculo, Danzaora’ es un término que surge de la necesidad de definir el nuevo lenguaje en el mundo de la danza ideado por la malagueña, que trasciende de los términos bailaora o bailarina, que resultan incompletos.
Tal y como ha afirmado la periodista Ana Olabarría La danzaora es capaz de asimilar todas las fuentes e integrarlas de manera original armoniosa y estética, basándose en las interrelaciones que existen, o se pueden establecer, entre sus elementos de origen’.
Nacida en Málaga en 1984, Rocío Molina empieza a bailar con solo tres años. En 2001 entra a formar parte de la compañía de María Pagés y, el año siguiente, se gradúa en el Real Conservatorio de Danza de Madrid. Tras los éxitos de Entre paredes’, Turquesa como el limón’ o Cuando la Piedras Vuelen’, obtiene en 2010 el Premio Nacional de Danza, como culminación a toda una vida dedicada a la danza.




