La actual calle Tajillo pasará a llevar el nombre de uno de los comunicadores más queridos y comprometidos del municipio
Nerja rendirá homenaje a una de sus figuras más conocidas y apreciadas. La actual calle Tajillo pasará a denominarse calle Paco Haro, una decisión anunciada por el alcalde, José Alberto Armijo, tras reunirse con el propio Francisco José Haro Ramírez para comunicarle personalmente la iniciativa.
La propuesta será elevada al Pleno municipal para su aprobación institucional y supondrá un reconocimiento a toda una vida vinculada a la comunicación, la solidaridad y la participación activa en la vida social y cultural del municipio.
Conocido popularmente como Paco Haro, su nombre está estrechamente ligado a la historia de la radio local. Fue uno de los pioneros de las ondas en Nerja, participando en emisoras como Radio Narixa, Radio Juventud, Radio Nerja, Onda Nerja y Radio Torrox Internacional. Desde 1983 desarrolló una amplia trayectoria profesional junto a sus hermanos Jorge y Antonio, convirtiéndose en una voz familiar para varias generaciones de vecinos.
Más allá de los medios de comunicación, Paco Haro ha destacado por su compromiso solidario. A lo largo de los años ha colaborado en numerosas iniciativas benéficas y campañas de ayuda a personas necesitadas, utilizando la radio como herramienta de apoyo y concienciación. Su implicación también quedó reflejada en su faceta como donante de sangre, alcanzando más de un centenar de donaciones y obteniendo la distinción de la Gota de Brillante.
Su aportación a la vida cultural de Nerja también ha sido significativa. Como profesor de escenografía en programas formativos municipales, participó en la creación de decorados y elementos escénicos para celebraciones tan representativas como la Feria de Nerja, la Navidad, el Carnaval o Maroween. En los últimos años, además, ha formado parte del grupo de teatro de los sentidos de los mayores.
Con este reconocimiento, Nerja quiere agradecer la huella que Paco Haro ha dejado en la historia reciente del municipio y perpetuar su nombre en la calle que le vio nacer.




